Martes, 18 de abril de 2006
Para qu? sirve la poes?a: El concepto de poes?a en Octavio Paz


Pr?coro Hern?ndez Oropeza

Dicen que la poes?a es un trabajo est?ril y no sirve para nada. Es una p?rdida de tiempo en este mundo globalizante y amorfo, un desperdicio del intelecto, una entelequia espiritual mal retribuida.

La poes?a se emplea para aplacar las tormentas del alma, redimir a una mujer o un hombre o llenar el coraz?n de ese sentimiento llamado amor. Puede, en dosis bien servidas, alimentar el esp?ritu, asustar una soledad y alejar una tristeza. Sirve tambi?n para reflexionar acerca de si las piedras hablan o si la luna es medicina para el mal de amores.

Por medio de la poes?a podemos hacer hablar las flores y voltear el cielo de cabeza, cambiar la tarde de lugar. Es un buen recurso para transgredir la monoton?a y curar el insomnio.

Un simple verso trastoca el sentido de una palabra, de un enunciado. El verso es una transgresi?n del sentido com?n, un ahogado del poeta, un halo m?stico que impulsa los dedos, un flagelo al silencio.

A trav?s del verso el poeta reflexiona acerca de la vida de una mariposa, de la muerte de un minuto en las manos del tiempo. Por medio del trabajo refinado de la palabra se desdibuja el rostro de un recuerdo, la desventura de un te quiero en la boca del blasfemo.

En fin, la poes?a es ?til de muchas maneras, pero sobre todo es instrumento para observarnos a nosotros mismos, como expresa el poeta y pintor chino Xingjian. Porque cuando se concentra la atenci?n internamente surge la poes?a y empieza la aventura emocional de la palabra.

Octavio Paz afirma que la poes?a no es una actividad m?gica ni religiosa, no obstante el esp?ritu que la expresa, los medios de que se vale, su origen y su fin, muy bien pueden ser m?gicos o religiosos. Mientras que en la religi?n lo sagrado cristaliza en el ruego, en la oraci?n, en el ?xtasis m?stico, en un di?logo o relaci?n amorosa con el creador, el poeta l?rico entabla un di?logo con el mundo; en ese di?logo hay dos situaciones extremas: una de soledad y otra de comuni?n.

?Qu? pretende el poeta cuando expresa su experiencia? Paz contesta: ?La poes?a ha dicho Rimbaud, quiere cambiar la vida. No piensa embellecerla como piensan los estetas y los literatos, ni hacerla m?s justa o buena, como sue?an los moralistas. Mediante la palabra, mediante la expresi?n de su experiencia, procura hacer sagrado al mundo; con la palabra consagra la experiencia de los hombres y las relaciones entre el hombre y el mundo, entre el hombre y la mujer, entre el hombre y su propia conciencia. No pretende hermosear, santificar o idealizar lo que toca, sino volverlo sagrado. Por eso no es moral o inmoral; justa o injusta; falsa o verdadera, hermosa o fea. Es simplemente poes?a de soledad o de comuni?n. Porque la poes?a que es un testimonio del ?xtasis, del amor dichoso, tambi?n lo es de la desesperaci?n. Y tanto como un ruego puede ser una blasfemia?.

El poeta, agrega Paz, tiende a participar en lo absoluto, como el m?stico, y tiende a expresarlo, como la liturgia y la fiesta religiosa. Esta pretensi?n lo convierte en un ser peligroso, pues su actividad no beneficia a la sociedad; verdadero par?sito, en lugar de atraer para ellas las fuerzas desconocidas que la religi?n organiza y reparte, las dispersa en una empresa est?ril y antisocial. En la comuni?n el poeta descubre la fuerza secreta del mundo, esa fuerza que la religi?n intenta canalizar y utilizar, a trav?s de la burocracia eclesi?stica. Y el poeta no s?lo la descubre y se hunde en ella: la muestra en toda su aterradora y violenta desnudez al resto de los hombres, latiendo en su palabra viva en ese extra?o mecanismo de encantamiento que es la poes?a.

La poes?a es la revelaci?n de la inocencia que alienta en cada hombre en cada mujer y que todos podemos recobrar apenas el amor ilumina nuestros ojos y nos devuelve el asombro y la fertilidad. Su testimonio es la revelaci?n de una experiencia en la que participan todos los hombres, oculta por la rutina y la diaria amargura. Los poetas han sido los primeros que han revelado que la eternidad y lo absoluto no est?n m?s all? de nuestros sentidos, sino en ellos mismos. Esta eternidad y esta reconciliaci?n con el mundo se producen en el tiempo y dentro del tiempo, en nuestra vida mortal, porque la poes?a y el amor no nos ofrecen la inmortalidad ni la salvaci?n. Nietzche dec?a: ?No la vida eterna, sino la eterna vivacidad: eso es lo que importa?.

Luego entonces la funci?n de la poes?a, en un mundo vac?o pero computarizado sirve de mucho y aunque no alivia, ni corrompe, purifica. No tiene m?s ideolog?a que un alma y un esp?ritu en confrontaci?n con todo lo que le rodea. El periodista Braulio Peralta, en el pr?logo a una larga y de las ?ltimas entrevistas a Octavio Paz sentencia: ?Heraldos de s? mismos, los poetas viven un mundo aparte: mensajeros del destino, en los tiempos modernos, pocos, muy pocos los escuchan, los leen y atienden. Vivimos con los ojos abiertos pero ciegos ante las premoniciones que nos anuncian. ?De qu? sirve pensar y sentir si todo ello no ayuda a vivir m?s y mejor? El ser y la nada nos arrojan al v?rtigo de la ignorancia. Tendr? el poeta que gritar sus versos por tel?fono, enviarlos por fax, a trav?s de Internet, o leerlos por televisi?n? Hasta eso, en los tiempos actuales, le est? vedado; nadie quiere o?r verdades a fin de siglo. Eliot seguir? vivo para los mass media.

En tono de queja Peralta se?ala: ?La poes?a -la palabra del poeta- ha sido menospreciada en este siglo. Pero no ha muerto. Dicen que cada 50 a?os nace un poeta -poeta mayor, con ideas- en cualquier pa?s. Poetas que defienden la poes?a, porque los versos son inseparables de la defensa de la libertad. S?: la poes?a no se lee en los estadios. Pero no agoniza. En medio de la turbulencia del fin de siglo, algo queda: un pu?ado de hombres que describen el mundo con versos y prosa po?tica.

Y para concluir, que mejor que esta definici?n de poes?a, vertida por David Huerta

Sharp as a razor blade

Los poetas suelen declarar,
En alg?n momento exaltado y profuso,
Que la poes?a es
O deber?a ser, para ellos, tal o cual otra cosa.

Yo no querr?a asumir el estilo de mi declaraci?n
Al de aquellas. B?steme pedirle
Al curioso lector
Que traduzca y entienda (?filo
Para cortar el tiempo en dos pedazos
De espejo, de s?laba o fuego, de ropaje
Caliente o de hospitalaria desnudez?)

La breve frase en ingl?s
Que encabeza estas l?neas.

Mayo 12, 2002
Publicado por Silsh @ 21:03  | Art?culos
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Estupendo y verdadero art?culo.
Muchas gracias por compartirlo.
Sigue escribiendo.
Publicado por ParticipanteAnonimo
Domingo, 14 de febrero de 2010 | 22:55