Viernes, 05 de mayo de 2006
Gioconda Belli
?Quiero que mi voz sea la voz de muchos?

por William Grigsby Vado

Enviado por Radio La Primer?sima, frecuencia 680 AM de Managua.
Nicaragua, febrero del 2001.


La poetisa y escritora nicarag?ense, Gioconda Belli, acaba de presentar en Nicaragua su ?ltima obra El pa?s bajo mi piel, un conjunto de memorias autobiogr?ficas de su vida como mujer, como escritora y como militante del Frente Sandinista de Liberaci?n Nacional.

Su lucha por la causa sandinista y nicarag?ense ha marcado la vida de Gioconda Belli. Nacida en un ambiente de privilegio en Nicaragua, fue educada para brillar en sociedad y asumir sus roles de esposa y madre. Tras casarse muy joven y dar a luz a una hija, empieza a preguntarse si eso es todo lo que la sociedad espera de ella. El terremoto de Managua precipita los acontecimientos y la lleva a involucrarse de lleno con el Frente Sandinista de Liberaci?n Nacional. De colaboradora clandestina pasa a ser activista de la Resistencia contra el dictador Somoza; hace de correo secreto, es perseguida por los servicios de inteligencia, forma parte de los equipos que preparan una acci?n comando y se enamora del guerrillero que liderar? la acci?n.

En 1975 se ve obligada a exiliarse en M?xico, donde sufre la separaci?n de su Patria y de sus hijas. Prolonga su exilio en Costa Rica y viaja a Cuba, donde se encuentra con Fidel Castro. Tras el triunfo de la Revoluci?n Sandinista, el 19 de julio de 1979, Gioconda regresa a Nicaragua, donde ocupa importantes cargos pol?ticos directamente subordinada a la Direcci?n Nacional del FSLN, hasta la derrota electoral de 1990.

A sus 53 a?os, Gioconda ha publicado numerosas obras tanto en prosa como en poes?a. En 1972, Sobre la Grama. En 1978, su segundo libro, L?nea de Fuego, gana el Premio Casa de las Am?ricas en Cuba. Entre 1982 y 1987 public? otros tres poemarios: Truenos y Arcoiris (1982), Amor Insurrecto y De la Costilla de Eva (1987). Su primera novela, La Mujer Habitada, se public? en 1988 y ese mismo a?o fue traducida a varios a?os, convirti?ndose en un ?xito editorial en Europa. En Alemania gan? el Premio a la Mejor Novela Pol?tica del A?o (1989) y el Premio Ana Seghers. En 1990 y 1996 se publicaron otras dos novelas suyas, Sof?a de los Presagios y Waslala. El pa?s bajo mi piel se publica simult?neamente en seis pa?ses. Con la sinceridad e intimidad de quien cuenta confidencias, Gioconda Belli narra en este libro los a?os decisivos de su vida. Con la prosa fluida y po?tica que le ha ganado tantos lectores en el mundo, nos hace acompa?ar en su viaje interior hacia el descubrimiento del amor, la sexualidad y la maternidad, as? como hacia la convicci?n de que haciendo la Revoluci?n podr?a cambiar la realidad de su pa?s.

Sin pretensiones de poseer la verdad absoluta, esta mujer apasionada, madre, intelectual y revolucionaria nos presenta una visi?n amorosa y cr?tica de uno de los procesos revolucionarios m?s memorables de Am?rica Latina. En un texto rico en registros, la autora va revelando los acontecimientos que la llevaron a vivir dos experiencias muy diferentes: una vida en la Revoluci?n Sandinista hasta 1990, y una vida de escritora en California desde entonces. Con el amor como fuerza articuladora de su existencia, Gioconda reivindica en este testimonio aquello de que "lo personal es pol?tico" y defiende ardientemente el valor de la pasi?n, el romanticismo y el idealismo.

El mi?rcoles 14 de febrero de 2001, compareci? en el programa Sin Fronteras, de William Grigsby en Radio la Primer?sima, la poetisa y escritora Gioconda Belli. Esta es una s?ntesis de esa entrevista.

*****

William Grigsby, Sin Fronteras: Gioconda Belli es probablemente la mujer de Nicaragua m?s conocida en todo el mundo, seg?n lo constat? en Internet abundantemente. Queremos aprovechar para hablar con la Gioconda militante y con la Gioconda poetisa. Digo, no son dos personas separadas, pero a veces me imagino yo, sobre todo en el exterior, que te ubican m?s como la poetisa y la escritora, que como la mujer militante que ayud? a transformar a Nicaragua, que es una faceta que no s? si se ha olvidado, pero al menos ya no est? en el primer orden del d?a...

GB: Fijate que es interesante, William, ahora que dec?s eso, porque una de las cosas que me ha llamado a m? la atenci?n, es cu?nto pesa lo que yo fui, el rol pol?tico que jugu? y la percepci?n que se tiene de m? como escritora. Es casi inevitable que en cualquier lugar que yo est? haciendo un recital o hablando de algo, se me pregunte sobre la participaci?n pol?tica, sobre lo que pas? en la Revoluci?n, sobre lo que pas? en Nicaragua. Me llama la atenci?n porque yo sobre todo ?ltimamente me pongo a pensar que Nicaragua ya no es una cosa de las noticias, ya a mucha gente se le olvid?, pero siempre sale dentro de la audiencia alguien que sabe y que se acuerda. O sea, que en cierta manera es reconfortante, porque uno se siente que nuestra Revoluci?n dej? una huella importante en la conciencia de mucha gente, algo que nosotros ni sospechamos.

SF: Gioconda, de todas maneras vos has sido una mujer acostumbrada a romper esquemas desde muy joven, como por ejemplo, en el baile de presentaci?n cuando regresaste de Europa en 1966, que te pusiste el vestido con la capa roja, seg?n cont?s tambi?n en este precioso libro que acab?s de publicar. Digo, acostumbrada a romper moldes, ?incorporarse al Frente Sandinista tambi?n fue una ruptura de esos moldes?

G: Definitivamente s?, porque yo en ese tiempo, era una muchacha de cierto nivel econ?mico, de cierto apellido, y mi rol en el mundo asignado por mi familia o como fui criada, era para casarme, tener hijos. Mi mam? era una mujer intelectualmente desarrollada, que me inspir? a mi en muchos aspectos --sobre todo a leer, a prepararme-- pero claro, ella me inspiraba de una manera como para que yo participara en cosas art?sticas, dado que ella participaba en el Teatro Experimental de Managua y en otras actividades. Creo que no se esper? de que yo tomara las cosas tan a pecho, pero hubo una conjunci?n ah? en mi casa del rol intelectual, que lo jug? mi mam?, y por otro lado, mi familia era de tradici?n antisomocista.

SF: Pero en 1970, cuanto te metiste al Frente, ?era con el af?n de continuar esa ruptura de esquemas? ?por una cuesti?n de convicci?n? ?por una cuesti?n de hartazgo de tu propia manera de vivir en aqu?l momento? ?cu?l fue el m?vil principal? ?De qu? manera decid?s el s?, cuando te invitan a incorporarte al FSLN?

G: Creo que yo no me propuse quebrar esquemas. Ten?a como un instinto para hacer cosas diferentes, actuaba instintivamente. Por ejemplo, me propuse trabajar desde que ten?a 17 a?os, empec? a trabajar y quer?a ganarme mi propio salario, quer?a ser independiente econ?micamente, eso no s? de d?nde me sali?. Por otro lado, yo quer?a ser importante, en la agencia de publicidad donde trabajaba quer?a un trabajo que me respetaran, que me hicieran caso lo que yo dijera, no me ve?a a m? misma en el papel secundario como mujer.

Cuando me cas? muy joven, en 1967, y mi marido me dijo "dej? de trabajar" --lo cuento en el libro-- yo dije "no. ?Por qu?? ?por qu? voy a dejar de trabajar si yo estoy produciendo, me gusta trabajar, me gusta estar metida en el mundo?

Cuando yo me meto al Frente Sandinista lo hago por una convicci?n pol?tica, que me la hab?a forjado desde 1967, cuando de alguna manera fui testigo no presencial, de la masacre de la Dictadura Somocista realizada el 22 de enero (*). Yo hab?a apostado en ese momento al Partido Conservador, por el cual hab?a un gran entusiasmo y por su l?der Fernando Ag?ero Rocha y todo el mundo andaba cantando esa canci?n: "Con Ag?ero ando, con Ag?ero muero". Ten?a como 18 a?os, me acababa de casar; en esa masacre mataron a un muchacho que trabajaba en mi casa, eso a mi me impresion? mucho eso, porque yo sent? que hab?a una traici?n espantosa de los conservadores al haberse arreglado con el embajador norteamericano, haber pactado con Somoza y despu?s el triunvirato. (Nota: se refiere a la matanza ejecutada por la Guardia Nacional, contra una manifestaci?n convocada por el Partido Conservador para pedir la renuncia del dictador de turno, Anastasio Somoza Debayle. Murieron m?s de cien personas y los l?deres del partido se refugiaron en un hotel, mientras la masacre ocurr?a. Meses despu?s, bajo la presi?n de la embajada de Estados Unidos, los conservadores pactaron con la Dictadura y fueron parte de una junta de gobierno y la mitad de los cargos gubernamentales, entre 1972 y 1974).

Camilo y el Frente Sandinista

O sea, fue una cosa terrible. Poco despu?s me topo con el Frente Sandinista en la figura de Camilo Ortega Saavedra (el hermano menor de Daniel y Humberto), a quien conozco cuando yo estoy trabajando en un agencia de publicidad en Managua que se llama PUBLISA, ?l era amigo de Francisco de As?s Fern?ndez (poeta, en aqu?l momento sandinista y hoy, del Partido Liberal) y llegaba con Carlitos Alem?n Ocampo.

Al principio le ten?a terror al Frente, pero yo despu?s me doy cuenta de que el Frente si est? proponiendo una opci?n que es aceptable, una opci?n que es decente para este pa?s. Para ese momento ya he perdido la esperanza de que las cosas se puedan cambiar por la v?a electoral, por la v?a c?vica, entonces es c?mo todo coincidi? para decidirme a participar en el Frente, con un gran miedo.

SF: ?Camilo te lleva al Frente en 1970?

G: S?, Camilo me reclut? para el Frente, y por eso mi ?nico hijo var?n as? se llama.

SF: Hay en tu libro, dos cosas que me llaman la atenci?n de esos primeros a?os. En 1972, vos habl?s del juramento del FSLN en el Parque Las Piedrecitas, un mediod?a, frente a una mujer embarazada y con dos ni?os de testigos. ?Record?s la ceremonia como tal, el significado que ten?a en el sandinismo en aquella ?poca el juramento del Frente Sandinista?

G: Era una cosa de un profundo significado. Ya me andaba persiguiendo la seguridad y todo eso y ya me sent?a militante. Me acuerdo que ser militante sandinista era una cosa tan profundamente honrosa, uno se sent?a tan profundamente honrado de ser militante y ese juramento era especial. En mi caso fue hecho ante Leana N??ez (esposa de Ren? N??ez T?llez, actual dirigente sandinista) en el Parque Las Piedrecitas, sentadas las dos en el carro con las grandes barrigas de nuestros respectivos embarazos. El lenguaje, a como lo cuento en el libro, era en cierta manera pomposo: "Yo juro ante la Patria, ante la historia, ante el Ch? Guevara...", no me acuerdo exactamente las palabras, pero era muy ?pico.

SF: Era un rito.

G: Era un rito y me acuerdo que las dos est?bamos reverentes, porque la palabra juramento inspira reverencia, y a lo que nos est?bamos comprometiendo no era una cosa ligera. Nosotras, las dos, sab?amos que est?bamos en una situaci?n represiva, en una dictadura asesina, que la gente se mor?a y que est?bamos haciendo una cosa que para las dos ten?a importancia.

No me met? al Frente de una manera ligera, ni sin saber a lo que me estaba metiendo; yo me met? con la convicci?n de que me pod?a morir, de que era una decisi?n super trascendental en mi vida.

SF: ?Y ya ten?as hijos, hijas?

G: Ya ten?a a mi hija y con gran miedo, pero por otro lado, como dijo Carlos Fonseca alguna vez, por verg?enza nos hab?amos hecho sandinistas. En cierta manera yo creo que ten?a raz?n porque yo ten?a verg?enza, me daba verg?enza la situaci?n de miseria del pueblo nicarag?ense; o sea, que nosotros la toler?ramos, que los nicarag?enses no nos alz?ramos, no nos rebel?ramos contra semejante injusticia y contra semejantes cosas que pasaban en nuestro pa?s. Entonces yo me sent? que si yo no lo hac?a, mi hija lo iba a tener que hacer y yo le reclamaba de alguna manera en mi coraz?n a la generaci?n de mis padres que no lo hab?an hecho, y yo dije: "?hasta cu?ndo va a parar esto? Si yo no lo hago, lo va tener que hacer mi hija. ?Por qu? no lo paramos aqu?? ?por qu? no asumimos nosotros la responsabilidad?"

Lo escrib? en este libro porque yo pienso que esos fueron momentos de una profunda trascendencia en mi vida y han hecho ser lo que yo soy ahora. Realmente yo le agradezco a la historia que me toc? mi vivir un momento tan hermoso, porque para mi es un momento que fue hermos?simo, porque me permiti? trascender mi propio ser, me permiti? trascender mi individualismo, que es natural en todo ser humano, pero cuando hay algo que te permite pensar en los dem?s, que te permite tener un sentido de que vos est?s en este mundo con una responsabilidad, las generaciones que vienen detr?s de vos dependen de lo que lo que vos hag?s el d?a de hoy, dependen de tu participaci?n el d?a de hoy en este mundo; entonces, por eso yo lo quer?a dejar escrito.

Sangre del sandinismo que inspira

SF: Gioconda, ese mismo a?o en 1972 hubo el terremoto de Managua, tuviste que emigrar a Granada y tuviste la oportunidad de conocer a Ricardo Morales Avil?s, uno de los m?s importantes intelectuales en la historia del FSLN y en aqu?l momento, primer responsable de la organizaci?n, porque Carlos Fonseca viv?a en Cuba. El segundo detalle que te dec?a es que luego vos narr?s en tu libro lo que ocurri? el 18 de septiembre de 1973, cuando vos escuch?s en la radio que hab?an matado a unos sandinistas, Ricardo Morales y Oscar Turcios, entre otros, y luego cont?s que hab?a una compa?era que junto con vos lloraron la muerte de Ricardo. ?Que significa para tu vida la gente que muri? en aquella ?poca y en la siguiente ?poca?

G: La ?nica manera que yo puedo tolerar ahora esas muertes es pensando que s? tuvieron un sentido, porque realmente ?hubo tantos compa?eros que fueron tan valiosos y murieron! Yo cuento ah? la de Ricardo, porque fue la primera vez que yo sent? la muerte de alguien que yo hab?a visto, que conoc?a, fue mi primer muerto del Frente, ya siendo parte del Frente, ya sinti?ndome carne y sangre del sandinismo y que era mi cuerpo tambi?n el sandinismo y que de alguna manera yo me estaba muriendo con ese sandinista que hab?an matado.

Recuerdo que en esa ?poca para nosotros esas muertes eran muy dif?ciles. Recuerdo profundamente el sentido de impotencia que sent? de saber que ese hombre, que era irremplazable, que era un ser especial, un elegido como dir?a Silvio Rodr?guez, lo hab?an matado y que no ten?amos manera de revivirlo, que era un ser que se hab?a muerto, que ya nunca m?s lo ?bamos a poder reponer.

Pero entonces, el sentido de la lucha era con mucha m?s raz?n: "hay que lograr este sue?o por el que este hombre muri?"; esta creencia, esta afirmaci?n, esta convicci?n que se haga realidad, yo sent? una enorme responsabilidad , como cuando perdemos las elecciones en 1990. Eso lo he sentido muchas veces a trav?s de estos a?os.

Una cosa que uno no logra aceptar, es que eso haya sucedido en vano. Yo lo razono y digo: "no, no ha sido en vano, si hoy estamos pudiendo hablar lo que estamos hablando vos y yo aqu? es porque esa gente muri?; si salimos de Somoza, es porque esa gente muri?; si se logr? la Reforma Agraria imperfecta que se hizo, es porque esa gente muri?; si el pueblo nicarag?ense se organiza en sindicatos y los patronos le tienen miedo a los sindicatos, es porque esa gente muri?... ?Pero hay tanto todav?a! ?Esa gente se muri? para m?s! Siento como que todav?a no hemos completado ese sue?o y que talvez no nos va a tocar a nosotros completarlo, pero por lo menos que la semilla de ese sue?o tiene que seguir creciendo en otra gente, en los j?venes. Esa es nuestra responsabilidad ahora.

SF: ?En alg?n momento conociste a Carlos Fonseca, el fundador del FSLN?

G: No, no lo conoc? personalmente, aunque estuve muy cerca. Fue ?l, incluso quien dio la orden de que yo me fuera de Nicaragua, cuando ya me hab?a andado siguiendo la Oficina de Seguridad de la Dictadura.

SF: Eso fue en 1975. Pero en todos tus relatos iniciales de esa ?poca, est? Carlos presente, porque lo cit?s con frecuencia. Por ejemplo dec?s --cuando habl?s lo del lavado de la ropa en las casas de seguridad de los militantes clandestinos-- que Carlos aconsejaba a las mujeres militantes "cuidado le van a andar lavando la ropa a los hombres". Ese era el estilo de Carlos, estaba como presente siempre. En esa ?poca, ?as? era la cosa? ?tan grande era la influencia de Carlos?

G: Si, ?l estaba presente, se hablaba mucho, era como la figura de la autoridad benigna, era una autoridad moral sobre todo y citaban sus escritos, se le?an cosas de ?l, esa era su influencia. Porque adem?s la figura f?sica de Carlos --me acuerdo de ?l cuando en 1964 lo llevaron a testificar a la Corte-- como una persona larga, de anteojos, ten?a una figura rom?ntica incluso, como de Quijote, quijotesca. Esa discusi?n que yo menciono se dio en 1970, hubo varias circulares sobre la participaci?n de las mujeres, sobre el hecho de que las mujeres ten?an que tomar un papel m?s beligerante y que depend?a de nosotras aceptar o tomar un papel m?s beligerante y no aceptar simplemente llenar los roles tradicionales de las mujeres dentro de las casas de seguridad o dentro de cualquier tipo de trabajo clandestino.

SF: Muchos a?os despu?s hiciste ese poema: Carlos, ojal? las hormiguitas no te lo cuenten, en el cual habl?s de que es mejor que Carlos Fonseca est? muerto, y entre otras cosas plante?s "las cenizas de los sue?os", y, cito: "Es tu muerte, Carlos y la de tantos otros la que hoy alza su dedo acusador y nos confronta con nuestra propia miseria. Porque ya no somos aquellos que juramos ir hacia el sol de la libertad"; "Nos tomamos el Cielo por asalto pero qu? lejos estuvimos de ser ?ngeles"; "Nicaragua est? triste Comandante Carlos, triste y sola, pobre y desempleada, descalza y casi sin esperanzas mientras hay quienes pelean por tus vestiduras y pronuncian cada d?a tu nombre en vano". Este poema Gioconda, por lo menos a mi, me hizo trizas en aquella ?poca 1991 o 1992..

G: ...a m? me eriza los pelos tambi?n...

SF: ...fue para un 8 de noviembre, fecha de su muerte en combate (en 1976) y creo que hab?a el problema con el Mausoleo, fue en esas circunstancias, ya estaba agitada la discusi?n en el Frente Sandinista, despu?s de la derrota electoral...

G: ..horrible.

SF: ...en este poema hay mucho dolor y hay mucha frustraci?n. ?As? te sent?as, as? te sent?s?

G: O sea un terrible dolor. En ese tiempo sucedi? tambi?n que hab?a le?do una novela muy buena de M?nica Zalaqueth (periodista de origen chileno, ex militante sandinista y quien desde hace 22 a?os vive en Nicaragua) que se llama "Tu fantasma Juli?n", donde habla de toda la tristeza del campo, que es otra parte tremenda de lo que fue la guerra, la guerra de la contra, y la familia dividida y la tristeza del campesino y el sacrificio enorme que signific?. Entonces, toda esa combinaci?n de cosas de repente me dio tanta rabia contra la Direcci?n, contra los compa?eros en los que yo hab?a cre?do tanto en determinado momento, a?n sabiendo que eran falibles y seres humanos, tampoco esper?bamos que fueran perfectos, pero que hab?an ciertas l?neas que, seg?n mis convicciones no se cruzaban, y entonces uno empezaba a ver que se dilapidaba ese capital moral.

Porque yo siento de que el Frente Sandinista lo que tuvo sobre todo, fue un capital moral, que la riqueza del Frente Sandinista ni siquiera fue una estrategia l?cida para tomar el poder, sino que fue la vitalidad y la generosidad con que se tom? el poder, la hermandad que tuvimos entre nosotros, la capacidad de ser nuevos que tuvimos entre nosotros, lo que dec?amos nosotros la m?stica, eso era para mi lo que era el sandinismo. Lo que m?s me ha dolido y lo que m?s me doli?, est? expresado en ese poema, de que yo sent? que lo estaban pisoteando ese capital moral, esa m?stica que fue lo que hizo del Frente Sandinista un movimiento que inspir? a tanta gente en todo el mundo y haber dilapidado esa riqueza por posiciones, por pactos de c?pulas, por la misma pi?ata (la repartici?n de propiedades y recursos del Estado entre los dirigentes sandinistas en 1990) todas esas cosas que pasaron que fueron mal hechas, torpes, que no eran necesarias y pasar por encima de toda esa cantidad de riqueza que ten?amos en el sandinismo, de vida acumulada, de muerte acumulada, de experiencia, eso es lo que es ese poema, es una sensaci?n de verg?enza, de verg?enza de que nosotros mismos le hubi?ramos fallado a los muertos, eso es lo que es ese poema.

SF: Gioconda, vos trabajaste con la Direcci?n Nacional de cerca, casi siempre, cuando estuvimos en el poder. Tambi?n tuviste responsabilidades muy importantes en el Consejo de Partidos Pol?ticos, la Comisi?n Electoral del Frente, en la propaganda exterior, en la televisi?n; etc?tera, un mont?n de cargos importantes que en aquel momento eran cruciales en el juego del poder. ?Puedes ubicar en qu? momento se perdi? eso de lo que tanto has hablado, la m?stica, la ?tica, el compromiso? ?hay alg?n momento, hay alg?n proceso? ?En qu? momento te percataste? ?eso ocurri? con la derrota del 90? ?antes? ?qu? pas? en esa esfera del poder, de la Direcci?n a la que todos idolatr?bamos y que ahora como vos dec?s en este poema ya no solo los pies, sino todo el cuerpo era de barro? ?qu? fractur?, qu? caus? esa fractura? ?se percibe en alg?n momento lo que ha ocurrido?

G: Pienso que as? como un momento en particular, no. Creo que se fueron acumulando las cosas que uno ve?a, cuando se fue perdiendo la capacidad cr?tica. Yo por lo menos empezaba a ver de que las ideas no se discut?an, hab?a como una cantidad de bandazos que se daban: en un momento ?ramos muy radicales, en otro momento ?ramos muy acomodaticios.

La formaci?n de los militantes

Nosotros plante?bamos que hab?a la necesidad de pararse, de reflexionar. Cuando digo nosotros, era la estructura media, pues yo estuve en el Departamento de Propaganda, en c?lulas partidarias etc, y siempre se dec?a que no era el momento. Recuerdo una vez que yo plante? que deb?amos estudiar ciertos libros cl?sicos como Marta Harnecker --talvez era "cuadrada" (esquem?tica) en ese momento-- pero cuando yo empec? en el Frente, a adquirir mi propio criterio, a partir de leer cosas, de cu?l era el proyecto, en qu? estaba basado este an?lisis de clases. Entonces, cuando plante? lo de los libros de Marta, me dijeron: "no, eso no. Los compa?eros de la Direcci?n no quieren de que se estudien esos libros, lo que hay que estudiar son los discursos de los comandantes". Eso a mi me pareci? inaudito, o sea, nunca entend?, y yo dije: "?c?mo es posible que no les vayamos a dar a los militantes las bases fundamentales para adquirir una conciencia cr?tica?". Y se opt? por una educaci?n muy esquem?tica, t?ctica, era como a nivel de consignas y de lo que vamos a hacer ahora.

Pienso que de alguna manera es lo que le pasa al Frente Sandinista en este momento, la incapacidad que ha tenido el Frente Sandinista en su conjunto para exigir m?s la democracia interna, para analizar lo que de verdad se dice en ciertos discursos de los dirigentes y tener un criterio m?s formado. La causa es eso, es precisamente que se form? la nueva militancia y la nueva gente dentro del Frente, a partir de l?neas bajadas desde la Direcci?n, en base a esquemas muy autoritarios, donde a la gente no se le ense?aba c?mo analizar las cosas por s? misma, sino que se les daba el an?lisis hecho por los dirigentes que daban su opini?n "esto est? pasando por esto y por esto" y hab?a que aprend?rselo como propio.

Ahora estaba viendo por ejemplo, un programa donde sale el comandante Daniel Ortega hablando de lo que dice Humberto Ortega, qui?n dijo en diciembre pasado que Daniel no debe ser candidato y entonces Daniel dice: "Es que ?l no est? aqu? y ?l es un compa?ero que est? despegado del Frente Sandinista desde hace mucho tiempo", y yo me puse a pensar: ?qu? barbaridad! O sea, porque lo que Daniel est? diciendo, es a partir de la autoridad que ?l tiene en un partido donde lo que ?l dice es dogma, es misa, entonces la gente no cuestiona lo que ?l est? diciendo. Yo no necesariamente apoyo a Humberto Ortega, yo tengo una actitud muy cr?tica con Humberto Ortega, pero descalificar lo que dice Humberto Ortega, a partir de decir "es que ?l viene y va", cuando Humberto es un hombre que ha estado en esta Revoluci?n, que tiene tanto derecho a opinar como cualquiera y decir que ?l no sabe como hacemos las cosas dentro del Frente porque ?l estuvo en el Ej?rcito, como dijo Daniel, me parece una actitud tan c?nica, tan deshonesta de cierta manera, porque es usar su autoridad para descalificar a otro compa?ero que adem?s es su hermano. Entonces yo digo, ?c?mo es posible que se hable as?? ?que se hable al peso de la lengua? Y eso yo creo que tiene que ver con toda una forma de actuar, que viene no solo de ahorita, sino que viene despu?s del triunfo de la Revoluci?n, porque yo si puedo decir que antes del triunfo si hab?a discusi?n, si hab?a debate, si nos preocup?bamos por formarnos profundamente en las ideas, en la filosof?a.

Camilo Ortega a m? me pon?a a leer George Pulitzer (con su libro "Principios Elementales y Principios Fundamentales de la Filosof?a), me pon?a a estudiar los libros donde yo pod?a aprender, a que nadie me dijera c?mo eran las cosas, ?ramos cuadrados en muchas cosas, pero ten?amos de base un conocimiento m?s de fondo de las fuerzas que se mueven en la sociedad, de las fuerzas que se mueven en la econom?a.

Una cosa es que ahora con la experiencia nosotros podamos incluso, cambiar nuestra manera de ser en muchas cosas --yo ya no creo en la dictadura del proletariado por ejemplo-- uno puede evolucionar pero evolucionar, a partir de una base que es la base de izquierda, porque la izquierda la tenemos que seguir defendiendo y la izquierda en este momento m?s que nunca necesita haber tenido una formaci?n para luego decir, estas ideas que ten?amos no funcionan ya, hay que replante?rselas, hay que reinventar todo esto, pero reinventarlo desde una perspectiva de izquierda, sin perder el norte, y ?cu?l es el norte? La justicia social, la igualdad, el respeto, la gente, la dignidad, la educaci?n, los derechos que la gente tiene a toda una serie de bienes que no son negociables, que son bienes que la sociedad debe producir para todos sus miembros sin distingos de clase o de nada.

SF: Gioconda, de los nueve miembros de la Direcci?n Nacional hist?rica --el otro d?a conversaba con un amigo sobre este tema-- uno ha fallecido (en 1990) Carlos N??ez, otros cinco ya no est?n en el Frente: Jaime Wheelock, Luis Carri?n, Humberto Ortega, V?ctor Tirado (se acaba de salir, luego del desastre de la Consulta Popular) y Henry Ruiz"; y tres quedan en el aparato oficial, Daniel, Bayardo Arce y Tom?s Borge. Eso ocurre con aquellos que fueron de la Direcci?n Nacional, pero veamos el siguiente eslab?n, los cuadros intermedios, de esa segunda generaci?n de jefes de los comandantes guerrilleros, que fueron 29 en total. Si se hiciera una lista de aquellos que sobreviven dentro de la estructura oficial no creo que lleguen a la docena: Cristian Pichardo, Len?n Cerna, Alvaro Baltodano, Omar Cabezas, Manuel Rivas Vallecillo y debe haber algunos m?s. De las mujeres ninguna, ni Leticia Herrera, ni Dora Mar?a T?llez, ni M?nica Baltodano y de los cuadros pol?ticos que no eran guerrilleros la inmensa mayor?a ya no est?n en el Frente Sandinista. De la generaci?n de la Segunda Promoci?n para ponerle de alguna manera, la famosa del 21 de febrero del 81, de esa segunda generaci?n de 1.200 militantes que reconocimos ?ramos al 19 de julio del 79, habr? 200, 300 quiz?s en este Frente Sandinista. ?Tanto hemos cambiado nosotros? ?tanto hemos abjurado nosotros o tanto han cambiado los que se han quedado?

G: Es dif?cil decir, hablar por los dem?s porque les he preguntado personalmente, ser?a atrevido de mi parte decir, pero mi idea, mi percepci?n es que hay de las dos cosas. O sea, nosotros hemos cambiado y el Frente ha cambiado y el cambio no es malo, yo no estoy en contra del cambio, yo creo que era necesario un cambio, incluso, cuando se da la derrota electoral y uno empieza despu?s de ver el tremendo golpe que eso signific?, uno empieza a pensar positivamente y tratar de convertir el rev?s en victoria, como dec?a Fidel Castro. Empec? a pensar: "admito que lo que hice es bueno, ahora nos queda a nosotros la oportunidad hist?rica de convertirnos en una izquierda en la oposici?n, en una izquierda con una fuerza tremenda como pocas izquierdas en Am?rica Latina y en replantear un proyecto de izquierda a partir de una nueva situaci?n mundial y a partir de una nueva situaci?n. C?mo nos lo vamos a plantear?"

Para mi era un reto riqu?simo el que ten?amos enfrente, pero ?qu? pasa? Siento que es una gran responsabilidad de la dirigencia de no haber permitido esa discusi?n, de haberse concentrado en mantener ciertas estructuras de poder. Creo que era importante mantener ciertas cosas como el Ej?rcito, ciertas conquistas de la Revoluci?n, garantizar que no se iban a perder, pero dentro del Frente Sandinista no hubo ninguna discusi?n aparte de aquella reuni?n de El Crucero en marzo de 1990, que fue muy cr?tica, no hubo una discusi?n, ocurre esa cerraz?n de la c?pula, no se da la discusi?n, no se agarra ese golpe y se transforma en otra cosa.

Entonces se comienza a dar esa dispersi?n, ah? es donde la gente que estaba m?s golpeada busc? como hacer su propia vida. Tambi?n hay que ver la parte pr?ctica, mucha gente se qued? sin trabajo, sin fuentes de ingreso, tuvo que buscar como hacer su vida o sea tuvo que buscar como ganarse la vida, pero no hubo la capacidad del otro lado, de la gente que se qued? en las estructuras, de funcionar en esa otra realidad, flexibilizar el partido, dejar de funcionar como una estructura de poder, porque eso es lo que nos pasaba, que nosotros, el partido se estructur? despu?s del triunfo de la Revoluci?n a partir del poder. Entonces, cuando el poder del Estado deja de ser parte del partido, el partido trata de ir funcionando con una estructura como si estuviera en el poder y esa estructura ya no sirve, entonces esa estructura se va burocratizando y congelando y eso yo pienso que es lo que ha cambiado dentro del Frente Sandinista, que hay muy poca discusi?n.

Las discusiones que yo he visto --en realidad ya no soy miembro del Frente, yo observo al Frente desde afuera-- son para cargos, yo no veo grandes discusiones en cuanto a ideas, a propuestas o sea, a mi me parece que las discusiones son: c?mo nos vamos a arreglar con este gobierno, c?mo vamos a hacer esta Consulta Popular y son discusiones como las que hab?an durante la ?poca que estuvimos en el poder, cuando se gener? todo ese estilo autoritario, ese estilo que yo creo que la guerra ayud? a forjar, porque se dec?a: "aqu? no discutimos porque no le podemos abrir brechas al enemigo". Ahora el asunto es con la unidad que fue otra gran trampa, la otra gran trampa fue que nos dijeron no podemos discutir, porque el que discute est? contra la unidad.

Si me pregunt?s a mi personalmente donde yo sent? eso, recuerdo de un incidente que tuve con la Uni?n de Escritores. Los miembros quer?an que yo fuera presidenta de la Uni?n de Escritores, porque yo ya me hab?a enfrentado en determinado momento a Rosario Murillo (poetisa, esposa de Daniel Ortega y en la Revoluci?n, m?xima autoridad en la pol?tica cultural) y a las estructuras del Frente, y entonces yo era popular en ese momento y lo hubiera podido ganar perfectamente con los votos de los miembros de la Uni?n. Entonces Daniel Ortega, en aqu?l momento Presidente de Nicaragua, pr?cticamente me exige que yo decline la candidatura. Recuerdo que me dijo: "vos pod?s optar por seguir con la candidatura, pero si vos hac?s esa opci?n, no est?s siendo militante disciplinada, entonces vos perd?s tu militancia.

O sea, me dijo: "ten?s la opci?n o hac?s lo que yo te digo y te qued?s siendo militante, o hac?s lo que vos querr?s y perd?s tu militancia, porque la militancia quiere decir obedecer y ser disciplinada". Me violent? profundamente, ese fue un momento que a mi me violent? horriblemente, porque yo, todo mi ser, mi convicci?n y mis principios me dec?an: "vos ten?s que hacer eso, vos ten?s que ser candidata", pero por otro lado, estaba todo ese enorme recuerdo del juramento, lo que la militancia significaba para m?, y de repente empec? a pensar "a lo mejor estoy obcecada", y opt? por hacerle caso, pero le hice caso con un coraz?n pesad?simo, mi coraz?n me pesaba, mi coraz?n me dec?a "vos le debistes haber dado ese carnet, porque vos no quer?s ser militante as?".

Porque ?qu? significaba esa militancia? La opci?n de violentar tus principios para que se cumpla qu?, para que se cumpla una cosa arbitraria de defender a una persona (Rosario Murillo) que hab?a estado haciendo una pol?tica cultural arbitraria.

SF: Gioconda, ahora se presenta una nueva oportunidad de asaltar el poder, una manera de decirlo, es la tercera oportunidad electoral de los ?ltimos 12 a?os y la cuarta en t?rminos hist?ricos, la primera fue en el 79, la perdimos en el 90 y 96, y ahora otra vez tenemos otra en este 2001. ?Existen condiciones para que el Frente Sandinista recupere ese poder? ?vos cre?s que el Frente Sandinista tiene un proyecto parecido al del 79?

G: Las condiciones existen, porque yo pienso que este pa?s est? muy mal o sea que las mayor?as de este pa?s, si vos te pon?s a ver los ?ndices de calidad de vida han bajado tremendamente. Nicaragua estaba en 1990 en el lugar 85 de todo el mundo, en t?rminos de ?ndices de calidad de vida y ahora estamos en el lugar 126, porque ha subido la mortalidad materna, es el segundo pa?s con el mayor ?ndice en Am?rica Latina; la situaci?n el desempleo... no necesito decirle a la gente todo esto porque ya lo sabemos y lo vivimos.

A m? me parece que las condiciones existen, la gente est? cansada de la corrupci?n, est? cansada de la politiquer?a. Creo que ser?a tan f?cil para el Frente Sandinista con un proyecto pol?tico adecuado, un proyecto pol?tico ni siquiera tan radical, sino m?s bien de plantearse por etapas dentro de una democracia de respeto a las minor?as -ideol?gicamente, me refiero-- pero sinceramente creo que se va a desperdiciar otra vez la oportunidad.

SF: ?Por qu??

Dos Frentes Sandinistas

G: Porque yo creo que el Frente va a volver a elegir a Daniel Ortega como candidato. Con el Frente digo las estructuras partidarias, que son las que mueven y convencen a la gente de que as? tiene que ser, desgraciadamente, porque hay esa mentalidad. La militancia lleva esa cuesti?n como lo que me pas? a mi, de decir: vos sos militante, vos ten?s que actuar as? porque el partido te lo dice y si no hac?s as? o mejor te vas o ya no ten?s derecho, no ten?s ning?n derecho, o te adapt?s a lo que el partido dice, o te vas.

Pienso que Daniel va a salir electo y Daniel Ortega no va a lograr aglutinar a toda la cantidad de gente que podr?a aglutinar a un candidato que no fuera ?l, porque a Daniel Ortega la gente lo identifica y lo asocia con todo un per?odo muy dif?cil que vivi? el pa?s y adem?s que lo identifican como una persona que no est? comprometida con la democracia, que no est? comprometida con una cantidad de valores que yo creo que ahora el pueblo nicarag?ense aprecia m?s que antes porque los ha venido disfrutando por una cantidad de tiempo -imperfectamente, si quer?s-- y ha venido entendiendo mejor lo que significa la libertad de prensa, lo que significan ciertas libertades que hemos ganado los nicarag?enses.

SF: Pero, ?el problema es la candidatura de Daniel? Si cambia de candidato, ?el Frente gana? ?es ese el problema? ?el problema es Daniel?

G: El problema no solamente es Daniel, pero yo dir?a que Daniel es una pieza fundamental de este problema, porque cuando decimos "Daniel", no solamente estamos diciendo la persona, estamos hablando de una mentalidad, de una concepci?n de partido. No creo que el Frente Sandinista a como est? en este momento vaya a ser un partido revolucionario en el poder, porque est? demasiado comprometido.

SF: ?Comprometido con qui?n?

G: Est? comprometido con otras fuerzas pol?ticas para gobernar en conjunto, porque este pacto por ejemplo, lo comprometi? con el Partido Liberal y son compromisos que el Frente va a tener que honrar si llega al poder. El partido est? comprometido con sectores econ?micos, porque dentro s? mismo existe como una fuerza econ?mica. El Frente Sandinista est? organizado actualmente como un poder econ?mico dentro del pa?s, tiene intereses econ?micos, entonces ya no es el partido que era. El Frente Sandinista de hoy, es un partido mucho m?s parecido a un partido tradicional. Para mi que hay un Frente Sandinista del que yo hablo en mi libro, el de antes de la Revoluci?n, y hay un Frente Sandinista que es el que existe actualmente. Definitivamente.

No es que yo digo que el Frente Sandinista que deber?a de existir ahora es el Frente del libro, porque ese es otro Frente, pero el Frente que existe actualmente ya no tiene parecido, ning?n rasgo en t?rminos de proyecto, ni de izquierda, ni como principiod, ni a nivel de ?tica.

Como analista pol?tica, si yo me pongo a ver qu? es el Frente Sandinista en este momento, digo que el Frente Sandinista oficial es una mescolanza de todo, no se ve claro qu? es lo que propone el Frente Sandinista como partido, que se dice de izquierda, que se llama representante de los pobres en este pa?s, pero yo no le veo ninguna coherencia a nivel de las ideas, a nivel de las propuestas con lo que hace, y eso me preocupa por supuesto, me preocupa bastante.

SF: Sos una mujer exitosa en la literatura, como poeta y como novelista. ?Has fracasado como pol?tica?

G: Todo es relativo en esta vida. Siento que no he fracasado como pol?tica, porque yo he seguido siendo fiel a las cosas que he cre?do. Le dec?a a alguien el otro d?a, que mi compromiso cuando yo me met? al Frente Sandinista, no era con un partido, ni con unas siglas, el Frente Sandinista para mi era el veh?culo, era el medio para lograr algo, la organizaci?n que se propon?a lograr algo con lo que yo estaba de acuerdo, entonces mi compromiso y mi v?nculo no ha sido con un partido o con unas siglas, sino con un proyecto y el proyecto se llama Nicaragua.

Para mi, mientras exista Nicaragua, mientras existan necesidades en Nicaragua, mientras yo tengo un h?lito de vida en mi cuerpo, yo voy a seguir tratando de poner mi contribuci?n en esta lucha. Ahora mi contribuci?n es a nivel de las ideas, de las palabras, de la poes?a, de la prosa.

No soy una persona que me propongo puestos pol?ticos ni posiciones pol?ticas, me propongo un acceso a la conciencia de la gente, o sea, exponerles lo que yo pienso, sin decirles "esta es la verdad porque la verdad es m?a". Creo que la gran verdad surge a partir de la discusi?n de muchos y a partir de que todos nos demos cuenta que cada verdad no es total y que cada uno de nosotros tiene un pedacito y que juntos podamos hacer la verdad, lo que se llama el Pacto Social, un m?nimo de arreglo y que nos podamos poner de acuerdo para que este pa?s avance, que este pa?s se desarrolle, que este pa?s vaya generando m?s gente que sea capaz de mejorarlo.

Otra cosa que yo veo y que me preocupa es la capacidad de desarrollo, no veo que estemos desarrollando gente nueva, no veo donde est?n esos nuevos liderazgos, me alegra ver gente joven, pero no s? si esa gente joven, incluso en los actos del Frente, si esa gente joven est? ah? por la pachanga, por el eco de toda la lucha del Frente o porque si realmente se ha molestado en leer los programas, en ver lo que se propone; es un misterio realmente el por qu?, pero yo si siento que la gente tiene una profunda sed de propuestas de alternativas, aunque haya un 60% de ap?ticos.

SF: Hablaste de un pasado, de tu convicci?n de que el Frente era el veh?culo para un proyecto. ?Hablaste del pasado porque est?s fuera del Frente o porque ya el Frente no es ese veh?culo para el proyecto de Nicaragua?

G: Ahorita no siento que el Frente lo representa. O sea: el Frente podr?a volver a ser, porque si hay alg?n partido que tiene esa posibilidad al alcance de su mano es el Frente. El Frente podr?a volver a replantearse "un?monos, replante?monos, abr?monos, discutamos, abramos este partido a la democracia, abramos este partido a la discusi?n, abramos todo y veamos que realmente vamos a hacer", pero eso es casi como pedirle peras al olmo.

SF: Tambi?n era pedirle peras al olmo que se fuera Somoza y Somoza cay? por la acci?n de quienes lo hicieron posible.

G: Si creo que definitivamente puede haber esa posibilidad de cambio.

SF: Te pregunto en nombre de esa posibilidad, ?no te plantear?as volver al Frente?

G: No.

SF: ?Por qu?? ?por un rechazo a la militancia o por un rechazo al Frente? ?No quer?s seguir militando en pol?tica o ..?

G: No, es porque pienso que el papel que yo puedo jugar en este momento es mejor desde afuera que desde adentro. No rechazo la idea de volver alg?n d?a al Frente, si el Frente se abre, se convierte en un partido que oye a otra gente, que pierde esa rigidez estructural, esa serruchadera de piso, esa descalificaci?n espantosa que se da. Yo he estado viendo lo que hace con M?nica Baltodano, con vos mismo o con compa?eros que de repente los descalifican porque se opusieron al pacto, que para m? es una posici?n absolutamente v?lida. Yo no puedo con ese tipo de cosas; prefiero no tenerme que enfrentar. Porque si yo entrara al Frente, en una semana me estoy peleando y ya me corren, o me vuelvo a salir porque la verdad me sal? yo sola. Pienso que uno tiene que ver su momento, y ver donde uno es m?s ?til en determinado momento. Y pienso que en este momento soy m?s ?til como vos, independiente del Frente oficial, pero vinculada a lo que fue un sandinismo, con la parte de un sandinismo que quisiera volver a ver una esperanza en este pa?s de izquierda.

SF: Con frecuencia has hablado de izquierda. ?Qu? es la izquierda?

G: Izquierda para mi, es una propuesta de una democracia m?s radical de lo que nosotros llam?bamos la democracia burguesa; una democracia m?s radicial en el sentido de que se preocupe por generar una organizaci?n desde la base, desde el municipio, que invierta en un desarrollo que incluya a la gente y ese desarrollo tiene que ser pensado como algo que incluya educaci?n por ejemplo, como un eje fundamental de cualquier proyecto pol?tico, de cualquier proyecto de desarrollo, que incluya la educaci?n de la mujer, que se plantee la felicidad de la gente como un objetivo fundamental del programa, que se plantee la ?tica.

?Qu? quiere decir esto? Que se plantee el respeto a los derechos individuales, que se plantee la responsabilidad social del capital, o sea, ya no estamos hablando de expropiar al capital, creo que hay que pensar en una sociedad donde el capital pueda coexistir con la peque?a empresa, que pueda coexistir con lo que podr?amos llamar el proletariado, que el capital pague con impuestos por el desarrollo del propio pa?s, que seamos responsables de nuestro propio desarrollo, que dejemos de depender tanto de la ayuda externa o sea...

SF: Has hablado de muchos ques, y de pocos comos, no es el gran secreto ese.

G: Bueno, si quer?s nos quedamos hablando hasta ma?ana...

SF: Me refiero a que el gran problema de la izquierda no es tanto el qu?, pues todo el mundo est? claro hay demasiada pobreza, demasiada injusticia social, la bandera de los derechos humanos es nuestra, la bandera de la democracia integral econ?mica es nuestra, pero el gran problema es el c?mo. Vos dec?s que convivan el capital con la peque?a empresa y entonces que le pongan un gran impuesto al capital...

G: Estoy clara de que el c?mo es fundamental y ahorita precisamente creo desde la izquierda se est? planteando eso, hay un pensamiento de izquierda en Am?rica Latina y en el mundo, donde se est? discutiendo precisamente ese como y por ejemplo, de las cosas interesantes que yo he le?do, hay un libro que se llama "El Desarrollo como Libertad", de alguien de la India que se gan? el Premio N?bel de Econom?a en 1998, donde ?l dice que las econom?as asi?ticas m?s desarrolladas lo que hicieron fue una inversi?n consciente, ocuparon los fondos del pa?s en programas de educaci?n y de desarrollo de las mujeres y de educaci?n en general de la poblaci?n y se ha comprobado de que nada tiene una influencia tan grande sobre el nivel de vida de la poblaci?n, que cuando las mujeres se educan, porque eso tiene una influencia directa sobre la tasa de natalidad, porque la mujer que se educa tiende a planificar su familia, porque la mujer por ejemplo, paga el cr?dito que adquiere.

Entonces, esos programas de educaci?n con otra mentalidad, de cuadra en cuadra, que no fuera con grandes estructuras; si est?s en un barrio, en una comarca y vos les dec?s a la mujer que sabe leer que le ense?e a las otras, por ejemplo, pod?s hacer un desarrollo distinto, pensar de una manera diferente en como podr?amos estructurar nosotros nuestras fuerzas, nuestro potencial para avanzar r?pidamente en niveles de educaci?n. Eso para mi ser?a como una parte fundamental del c?mo, porque con una poblaci?n que no sabe leer, ignorante, que no tiene ni siquiera lo elementos rudimentarios para hacer operaciones matem?ticas es muy dif?cil que vos objetivamente te plantees avanzar en el desarrollo.

Y la otra cosa que me parece que se puede hacer, es desarrollar lo que se llama una econom?a de vanguardia y una econom?a de retaguardia. Esto lo plantea un economista brasile?o que se llama Roberto Mangaveira, en un libro muy importante que se llama "La alternativa democr?tica". La econom?a de vanguardia es una econom?a m?s desarrollada, una econom?a como de hacer componentes electr?nicos, pero que esa econom?a sostenga a la m?s atrasada y esa econom?a m?s atrasada genere un mont?n de trabajo a partir de peque?os pr?stamos, o sea, es una estrategia de desarrollo distinta.

Creo que ser?a accesible, pero tendr?a que haber una voluntad de poder tremenda y una capacidad de consensar porque eso no lo pod?s hacer por decreto, tendr?a que haber una capacidad de persuadir a toda la poblaci?n. Claro, no se podr?a hacer con una sola generaci?n. Habr?a que tener un consenso social en vez de andar haciendo tantos pactos pol?ticos para ver cu?nto vas a tener vos en esta elecci?n, o si cambiamos la Constituci?n para que haya reelecci?n. ?Cuanto tiempo nos pasamos discutiendo estos asunto, cuando aqu? lo que se necesita discutir es otra cosa! A mi me parece que realmente que quien quiere a este pa?s tendr?a que estar discutiendo otra cosa, no estar discutiendo cuotas electorales y cosas de esas.

SF: A veces siento los que nosotros los que nos confesamos sandinistas vivimos mucho del pasado. ?Ser? porque no tenemos nada de qu? enorgullecernos del presente y el futuro tampoco es muy prometedor? ?por qu? ser??

G: Creo que el pasado en nuestro caso es probable que las generaciones como la nuestra, que vivimos un hecho tan trascendental, pueda competir con ese hecho la vida cotidiana porque la Revoluci?n es un hecho que te quiebra los esquemas, que te hace vivir en un estado de constante ebullici?n. Es como la gente que se va a hacer alpinismo: hay como un sentido m?s intenso en la vida, cuando uno est? haciendo cosas arriesgadas, heroicas, ?picas en este caso.

Pienso que por eso existe esa vinculaci?n. He le?do que en los ratones de los laboratorios han visto que cuando el recuerdo tiene que ver con una emoci?n, el recuerdo es m?s profundo, entonces yo creo que eso es lo que hay, no es que seamos infelices o que no nos guste la vida que llevamos. Porque la vida que hemos tenido ha sido una vida intensa, no siempre linda, no siempre alegre, pero despu?s de todo una vida en la que hemos experimentado todos estos altos y bajos que marcan la existencia humana.

A mi me gusta la vida que tengo ahora, me siento s?per dichosa de poder escribir, de poder vivir hasta en dos mundos. De alguna manera yo llegu? a Estados Unidos con una visi?n muy negativa de ese pa?s sinti?ndome traidora y que me iba en un momento dif?cil, pero yo no quer?a ver lo que iba a pasar en Nicaragua, cuando perdimos la Revoluci?n y estaba muy deprimida; mi mam? se hab?a muerto y despu?s de vivir muy atormentada y de sentirme de que yo no ten?a nada que hacer en este pa?s y con muchas angustias, poco a poco yo he ido aprendiendo a ver este pa?s de otra manera.

Los nicarag?enses sobre todo debemos aprender a ver en Estados Unidos, porque ah? pasan cosas interesantes a nivel de c?mo funciona la sociedad por ejemplo, de ver c?mo logran resolver ciertos problemas, de c?mo est? montado el Estado de derecho, de c?mo coexisten tantas razas distintas, tantos idiomas distintos, los gringos realmente tienen un mont?n de problemas, no es una sociedad que me gusta particularmente, ni que le deseo a Nicaragua, pero en t?rminos de aprender de otras sociedades as? como hemos aprendido de los occidentales, de los europeos, a m? me ha parecido una experiencia interesante.

Entender el mundo desde otras perspectivas, salir de la mentalidad chiquita, provinciana, yo creo que eso me ha ayudado a ver un poco a distancia las cosas, me ha ayudado a perder esa pasi?n violenta que tenemos que a veces nos ciegan.

SF: De alguna manera ?no es una opci?n ego?sta distinta a la opci?n que tomaste en los a?os 70?

G: Es diferente, pero yo pienso que no es ego?sta, porque yo he aprendido que mi misi?n no es ser l?der pol?tico, que talvez yo no tengo la madera para eso, pero que si la vida me ha ense?ado y yo misma me he ido poniendo en el camino de la literatura, que a trav?s de la literatura se pueden tocar muchas fibras del coraz?n de la gente y que esa es una cosa importante.

De alguna manera uno tiene que encontrar donde calza en este gran dise?o de la vida y yo creo que cada vez lo voy encontrando m?s y yo tengo algo que decirle a la gente, tengo de alguna manera que hacer que mi voz se pueda convertir en la voz de muchos y que la gente se sienta identificada, como vos me has dicho se sienten identificada con mis poemas er?ticos y otros poemas. Yo digo: ?qu? lindo que otra gente pueda sentir e identificarse con eso, que yo haya podido darle palabra a un sentimiento con lo que otra gente se pod?a identificar!

SF: ?Y c?mo llegar a tanta gente en un pa?s como Nicaragua? ?c?mo te propon?s por ejemplo hacer llegar este libro, no el libro como tal, sino esos contenidos, esos que vos ten?s que transmitir? ?ten?s alg?n plan en especial, alguna propuesta en especial de trasmitir no el libro como tal, te repito, sino esa manera de pensar, ese aprendizaje tuyo de estos ?ltimos diez a?os, un poco tomando la distancia.

G: Estoy pensando en ello, William, esta es una de las cosas de que me estoy ocupando ?ltimamente, pensar de qu? manera yo puedo tener una contribuci?n o sea que no sea nada m?s escribir, sino comunicar, transmitir y lograr socializar esa experiencia, pero todav?a no lo tengo totalmente claro y en eso estoy.

SF: Quiero aprovechar esta ?ltima parte para hablar de la Gioconda poetisa, con tus famosos poemas er?ticos que te merecieron el Premio Casa de las Am?ricas en 1978.

G: Eran poemas de erotismo y de patriotismo dec?a el jurado.

SF: ?Acaso esa fuente se agot??

G: No, por supuesto que no.

SF: Pero ya no fluye ese manantial con la fuerza de antes, ?por qu??

SF: Porque estoy escribiendo m?s prosa.

SF: ?Pero porque ya no te nace escribir la otra cosa o por un asunto de prioridades?

G: Como no, si me nace y he escrito, pero lo que pasa es que mir?, para mi el poema es como un rayo que me parte, yo no lo hago suceder, el poema me pasa a mi, yo no le paso al poema sino que a mi de repente me asalta el poema y yo lo escribo.

En el caso de la prosa, puedo decidir cuando escribo y cuando no y puedo elaborar m?s, me siento empleada si quer?s, siento m?s que tengo trabajo si estoy escribiendo prosa que con la poes?a, la poes?a no puedo yo disponer de ella, no la tengo as? a mi disposici?n; la palabra de la poes?a es una palabra m?gica para mi, es una palabra que viene como en un acto casi de la naturaleza, es como un tormenta, como un rayo en seco, un aguacero, como querr?s llamarle.

En el caso de la prosa las palabras las tengo as?, a mi disposici?n o sea las puedo convocar en el momento en que yo quiero y puedo decir Ok, vamos a contar este cuento, vamos a hacer esto.

En ese sentido para mi escribir prosa ha sido una aventura bien interesante porque me ha demandado una disciplina, me ha demandado un an?lisis m?s grande de mis propias debilidades como escritora y me ha hecho crecer como escritora. Aprender a dominar la prosa ha sido como aprender a dominar a un caballo desbocado, porque yo soy medio desbocada.

SF: ?La prosa es un oficio, la poes?a es un sentimiento?

G: Podr?a ser esa una definici?n, pero la prosa es un sentimiento tambi?n, lo que pasa es que es distinto como ese sentimiento se organiza, pero tambi?n hay sentimiento en la prosa.

SF: ?Vas para Espa?a?

G: A principios de marzo voy a Espa?a, despu?s voy a Italia, despu?s a Holanda y despu?s a Alemania, voy a un mes entero a una gira donde voy a presentar el libro en todos esos pa?ses, quer?a primero hacerlo en Nicaragua y ya una vez lanzando el libro oficialmente en Nicaragua, voy a irlo a presentar en esos otros pa?ses.

SF: ?Y tu siguiente proyecto?

G: Es una novela que la estoy cocinando en mi cabeza y ahorita no puedo decir nada.

SF: ?Cu?l es tu obra de mayor ?xito?

G: La de mayor ?xito editorial la "Mujer Habitada", la primera novela.

SF: ?Tu mejor novela?

G: Este libro.

SF: Pero esta no es una novela..

G: No, yo s?, pero es mi mejor obra desde el punto de vista literario, que yo siento que qued? mejor, es lo que te dec?a de la madurez, que ya me siento...

SF: Madura, pero no vieja...

G: Vieja nunca, pero te digo que estoy sintiendo que ya tengo un mayor dominio sobre la palabra, ahora me estoy sintiendo mucho m?s en poder de mis habilidades, de mi oficio, entonces ese libro por eso me alegro de haberlo escrito, porque fue un reto bastante grande porque hay que ver que seleccionar los recuerdos es dificil?simo. SF: Sobre todo porque a determinadas alturas de la sociedad...

G: No, fijate que yo creo que no es eso tanto, sino haber tenido una vida bastante intensa y de repente querer hacer una selecci?n de que fue lo m?s representativo, de lo que m?s le interesar?a saber a la gente, como cuento este cuento, la estructura fue un reto tremendo para mi.

SF: Muchas gracias Gioconda Belli, poetisa, escritora, militante.

Fuente: www.lainsignia.org
Publicado por Silsh @ 18:01  | Reportajes
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Comentarios
Hola alguien a leido el pergamino de la seduccion de gioconda belliLlorica necesito contestar algunas preguntas me podrian ayudar
Llorando
Publicado por Patorusita
Viernes, 29 de junio de 2007 | 5:33