Mi?rcoles, 18 de octubre de 2006
"Pap?, ?qu? corno es el peronismo?"
por Hern?n Casciari

Cuando era chica mam? me ense?? una propaganda de la radio que dec?a "Jab?n Federal... evita la refregada". Una ma?ana que la est?bamos tarareando en el recreo, vino una maestra y me dio vuelta la cara de un cachetazo: "?Qu? es eso de Evita la refregada?" ?me dijo? "En la escuela no se habla de pol?tica, Gonz?lez".

Aquel fue el primer golpe que recib? por ser activista pol?tica, incluso antes de tener la regla y de saber nada de la democracia. Despu?s la vida se llen? de peronismo y me dieron much?simos m?s cachetazos: algunos de izquierda, otros de derecha, pero todos sonaban igual: ?z?cate!, y terminabas culo para arriba... Pero hay algo peor que vivir en un pa?s peronista, y es casarse con alguien que se piensa que Per?n y Evita son superh?roes interminables. Porque yo creo, y no es broma, que mi marido se piensa que Per?n volaba.

El Zacar?as fue una de esas criaturas que un d?a, durante el hambre de los a?os cuarenta, recibi? uno de los regalos que hac?a el General Per?n a los chicos pobres. ?Para qu?, madre m?a! ?Qu? gran error nacional que fue regalar esos juguetes! Desde ese momento el Zacar?as es m?s peronista que gente, y no le importa un carajo lo que signifique.

Mi marido no vot? nunca con la cabeza. Cuando est? en el cuarto oscuro mira que la papeleta tenga el escudito y elige eso. ?Pa'dentro! No le importa nada m?s: a veces ni mira los nombres. Hace treinta a?os que est? pagando en cuotas los juguetes que le regal? Per?n, pobre. Pero peor yo, la burra, que ni siquiera vi esos juguetes y tambi?n pago los platos rotos cada cuatro a?os.

Esto viene a cuento porque anoche el Caio y la Sofi estaban discutiendo en el patio, y entraron a la cocina acalorados, para preguntarle al padre qui?n de los dos ten?a raz?n:

?Viejo ?arremete el Caio?, yo digo que el peronismo es una religi?n, y la boluda ?sta me dice que no, que es una enfermedad, como el botulismo. ?No cierto que es una religi?n, que vos le rez?s siempre a la foto de esa vieja chota con rodete, la que est? en el garage?

El Zacar?as aprieta un pu?o, imperceptible, y le tiembla el p?rpado como siempre que alguien blasfema contra Evita.

?Nada que ver, taradito ?argumenta la Sofi?, es una enfermedad de antes, de la ?poca de ?stos. ?No, mam?? ?me pregunta? Si vos siempre dec?s que es una peste que viene de lejos, y que nadie tiene mayormente la culpa...

Trago saliva. Las criaturas se nos quedan mirando con los ojos como el dos de oro, esperando la palabra de los grandes, la respuesta definitiva sobre el peronismo. Mientras, el Zacar?as se empieza a desabrochar el cinto por abajo de la mesa.

??Viejo control?te que son pre-adolescentes! ?le digo?. Explic?le las cosas con palabras, que los golpes no conducen a nada.

Pero ya es tarde. El Zacar?as se levanta, henchido de justicia social, y revolea el cintur?n al grito inconfundible de "?vos no los defend?s a estos hijos de puta!". Cuando mi marido dice as? es porque no hay tregua posible, y los chicos saben que tienen que salir disparando, saltar la tapia y cortar campo por el terrenito de la vieja Monforte. Es eso o la muerte.

Cinco minutos despu?s, mientras miraba por la ventana a mi familia perseguirse por la calle, cag?ndose a cinturonazos a la vista de los vecinos, me acord? de esa historia en la que Dios, hace muchos a?os, estaba repartiendo las virtudes de los pa?ses, mientras su secretario anotaba en una libretita.

?Los alemanes van a ser guerreros e implacables ?dec?a Dios, y el secretario anotaba?... Los italianos va a ser trabajadores y espamentosos ?dec?a?... Los yanquis, poderosos y descerebrados ?el secretario anotaba?. Los argentinos van a ser buenos, inteligentes y peronistas...

??Epa, Jefe! ?interrumpi? el secretario?. Dijo tres virtudes en vez de dos. S?queles una a esta gente o los argentinos van a jugar con ventaja y despu?s el resto se queja...

?Vos sab?s muy bien que no me puedo echar para atr?s, Jaime ?dice Dios, pensando en una alternativa a su primera cagada celestial?. Hagamos lo siguiente. Anot?los con las tres virtudes, pero que solamente puedan elegir entre dos.

Y desde ese d?a, corazones, los argentinos que son como el Zacar?as (peronistas y buenos) no pueden ser inteligentes; los que son inteligentes y peronistas no pueden ser buenos; y a los que son inteligentes y buenos ?como es l?gico? jam?s se les ocurrir?a ser peronistas.

Cuando vuelvan los chicos de la calle, despu?s de curarles las heridas y darles algo de comer, voy a ver si les explico el cuento y se dejan de preguntarle cosas al esquen?n del padre.

(Cap?tulo 173 del Diario de una Mujer Gorda - 07 de Mayo de 2004)
Publicado por Silsh @ 13:00  | Art?culos
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Ex-ce-len-te. Mis felicitaciones para quien escribi? tan sabias e ir?nicas reflexiones acerca del Pocho y no precisamente La Pantera. Un abrazo
Publicado por ParticipanteAnonimo
S?bado, 01 de diciembre de 2007 | 22:32

Sí, sí, sí, muy bien! Es exactamente así. Un abrazo desde la fiaca dominguera, Buenos Aires.

Publicado por ParticipanteAnonimo
Domingo, 26 de febrero de 2012 | 11:37

muy bueno tu humor! 

Publicado por ParticipanteAnonimo
S?bado, 28 de julio de 2012 | 13:34