S?bado, 21 de octubre de 2006
Es Niem?ller, no Brecht

por Enrique Medina (P?g/12)


Por memorativas circunstancias, tanto en la prensa gr?fica como en la radio y en la televisi?n, ?ltimamente se ha recurrido hasta el exceso a los lugares comunes m?s elementales. En general, el uso del lenguaje cotidiano no se enriquece con la b?squeda existente en el rango superior que ofrece un idioma, sino por la criptograf?a de las nuevas generaciones en la Internet, la publicidad, el lunfardo, el facilismo, etc. Por esto es que en cada nueva edici?n el diccionario de la Real Academia (y el resto) simplemente se limita a aceptar lo que, bien o mal, elige la mayor?a. Aunque esto pueda constre?irse a lo concreto, f?sico, f?ctico, y pueda parecer inofensivo, no lo es, porque siempre tanto la acci?n humana como un objeto obedecen a una idea, responden a una necesidad. Incluso el arma que mata incluye un concepto filos?fico: la picana es s?dica, el rev?lver es cobarde, el cuchillo por ?ntimo y arriesgado puede ser valiente. Por eso es que una buena intenci?n se torna grave cuando sin investigar, para validar lo propio, ya sea por ignorancia o ligereza, se recurre a pruebas o conceptos equivocados pero bendecidos por el paso de los a?os que, por la sola repetici?n, alcanzan la mitolog?a.

Esto se transforma en pensamiento ?nico, y el pensamiento ?nico, adem?s de mentiroso y aburrido, es peligroso y grave, porque el tergiversar informa mal y confunde al destinatario y, sobre todo, se ningunea la legitimidad. Borges siempre viene a cuento: se abusa de que ?l dijo que ?la democracia es un abuso de la estad?stica?, sin avisar que la cita es un suave plagio a P?o Baroja que, mucho antes, en ?Las Espa?as? escribi?: ?La democracia es el absolutismo del n?mero?. Tampoco se aclara que, con el triunfo de Alfons?n, en la entrada de la Feria del Libro se destacaba un texto en el que Borges se desdec?a a favor de la democracia. El mismo, ya finado, sufri? lo que puede entenderse como un plagio al rev?s cuando aventureros de la vida natural le achacaron un texto enanizante, aquel antipoema deyectivo ?Instantes? que ni H?ctor Gagliardi se hubiera animado a escribir y que en realidad pertenece a la sensible norteamericana Nadine Stair, jefa de redacci?n de un peri?dico barrial especializado en dietolog?a. Lo propio le ocurri? a Garc?a M?rquez con una supuesta despedida de la vida que apareci? en Internet, cuyo texto era tan fachoso que a nadie se le ocurri? buscar al p?caro culpable. Valga este pre?mbulo para dilucidar la genuina autor?a del texto cuyo primer verso informa: ?Primero vinieron por...?. En raz?n de esot?ricos artilugios, citadores profesionales de izquierda-centro-derecha siempre han atribuido estas l?neas a Bertolt Brecht. Y si bien Brecht es ajeno a este manotazo a su favor, tampoco es justificable el error debido a que el texto no figure, formal y convencionalmente, en ning?n libro; ni es donosa la acci?n del aprovechador que se lo endilga a Brecht por mera suposici?n o porque as? lo decidi? el inconsciente colectivo.

El verdadero autor, Martin Niem?ller, naci? en 1892 en Lippstadt, fue condecorado en la Primera Guerra Mundial como oficial de submarinos, tuvo simpat?as por el primer nazismo pero termin? en prisi?n cuando puntualiz? que ?l, como pastor luterano, ten?a un solo F?hrer y ese era Dios. Desde 1937 a 1945 estuvo en los campos de concentraci?n de Sachsenhausen y Dachau. Al salir se convirti? en presidente del concilio mundial de iglesias protestantes y en el discurso de asunci?n proclam? el credo confesional que lo eterniza. En 1967 recibi? el premio Lenin de la Paz, en 1971 la Cruz Alemana al M?rito. Y hasta el 6 de marzo de 1984 en que decidi? morir en Wiesbaden a los 92 a?os, fue un activo militante pacifista. El credo, armado como poema, algunas veces con t?tulo agregado: ?Ellos vinieron?, y con quitas y a?adidos seg?n intereses de coyunturas, ha sido traducido a todos los idiomas respetando su autor?a. Inexplicablemente, s?lo en nuestras extraviadas tierras se promueve el plagio en perjuicio de la verdad. Esta es una de las tantas versiones de lo dicho por Niem?ller.

?Primero vinieron por los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los jud?os y no dije nada porque yo no era jud?o.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los cat?licos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por m?, pero para entonces ya no quedaba nadie que dijera nada.?
Publicado por Silsh @ 12:25  | Art?culos
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