Jueves, 06 de septiembre de 2007
Art?culo n?mero ocho, inciso uno
por Hern?n Casciari

Ma?ana sale a la venta ?s?lo de este lado del oc?ano, por el momento? Espa?a, "Perdiste", un libro que recopila aquellos textos de Orsai en donde, durante tres a?os, me dediqu? a despotricar contra la cultura ib?rica, desde los ojos exagerados, nost?lgicos y pedantes de un argentino en el exilio. Con este volumen en la calle es posible que deje de escribir aqu? esos textos de reivindicaci?n nacional, un poco porque ya creo haber dicho lo que ten?a para decir, y otro poco porque quejarse tanto provoca ?lcera de est?mago.

Ya es la segunda vez que uno de mis blogs se convierte en un libro de papel, con tapas, publicidad y gira promocional, y en este caso ?como en Diario de una mujer gorda? tambi?n ocurrir? que los textos completos, adem?s de estar a la venta en las g?ndolas de las librer?as desde ma?ana, permanecer?n, de forma gratuita, en Internet. No un poco. No un adelanto. No uno o dos cap?tulos. No una muestra gratis. Sino en su totalidad.

Lograr esto no ha sido una tarea sencilla, puesto que la editorial que publica mis libros es una empresa multinacional, y estas compa??as (tan grandes, tan serias) no est?n acostumbradas a vender algo que la gente de a pie puede conseguir tambi?n de forma gratuita.

Existe, en el comercio tradicional ya en decadencia, la sospecha de que las obras culturales (los libros, los discos, las pel?culas) deben guardarse bajo siete llaves para poder venderlas despu?s con el valor agregado de la exclusividad. De este modo ocurr?an los negocios en el siglo XX, y de este modo, tambi?n, quienes no pod?an adquirir un bien cultural deb?an aguantarse y no disfrutarlo.

Estoy encantado de que estos m?todos escurridizos y mezquinos est?n cambiando. Algunas veces lo hacen de manera forzada, y otras tienen que ver con el di?logo entre los autores y las empresas que los patrocinan. En mi caso, este di?logo fue civilizado y humano.

Inicialmente la editorial (por costumbre y tradici?n) me pidi? que quitase los textos online que ser?an publicados, a efectos de preservar el negocio. El de ellos y el m?o. Como es l?gico, les dije que tal cosa me resultaba imposible de hacer. No por ?tica ni por generosidad, ni mucho menos por cabezoner?a, sino por verg?enza. Yo no pod?a regalar algo y m?s tarde, por el solo hecho de participar en un negocio, quit?rselo a los agasajados.

?Perm?tame usted que le arranque de las manos este obsequio que le hice el a?o anterior, porque ahora es mi deseo poder vend?rselo a quince euros.

No, no me parec?a l?gico.

Estaba dispuesto a resignar mi contrato a causa de este impedimento vergonzoso, pero entonces descubr? algo que (por prejuicio) no pens? que pudiera ocurrir. Los editores no se cerraron en banda al o?r mis planteos, no me dieron una patada en el culo por comunista y por hippie. Por lo contrario, me escucharon e, incluso, les pareci? que el m?o era un argumento razonable.

Entonces redactamos, a cuatro manos, una cl?usula in?dita en mi contrato, que espero cree precedentes para futuros autores. Es un inciso a la cl?usula n?mero ocho, que en su versi?n est?ndar dice que ?EL AUTOR no podr? autorizar, sin permiso de EL EDITOR, la reproducci?n total o parcial de ning?n cap?tulo de la obra?; en la versi?n corregida se aclara que esto sigue en pie, ?a excepci?n de los derechos de web, que pertenecen en su totalidad a EL AUTOR?.

De este modo, la empresa editorial acepta, por primera vez, que est? dispuesta a comercializar un producto cuyo n?cleo (el texto) permanece en un sitio p?blico, de forma gratuita y al alcance de todos los que deseen hacer uso de ella.

Por mi lado, yo creo que los libros, los discos y los dvds son, m?s que bienes culturales exclusivos, objetos hermosos. Yo me descargo de Internet series y libros, pel?culas y m?sica, pero si alguna obra me vuela la cabeza necesito poseerla de un modo f?sico. Y, lo que es m?s importante, tengo la necesidad de recomendarla y tambi?n de regalarla para un cumplea?os, o de obsequi?rsela a otro porque s?.

Lo que no suelen entender las empresas tradicionales (y en decadencia) es que nadie obsequia para un cumplea?os un disco virgen con canciones, ni las hojas impresas en .pdf de una novela, por ejemplo. El obsequio sigue manteniendo su h?lito de exclusividad, su toque distintivo de amor y fraternidad, y todos sabemos que los objetos m?s obsequiados son los discos y los libros. Y que todo el mundo cumple a?os.

Desde este espacio en la Red, y justo hoy que el nuevo libro est? a punto de salir a la calle, me gustar?a recomendar a escritores y narradores que publiquen sus obras, al completo, en sus espacios virtuales, al mismo tiempo o un poco antes de su salida a la venta. Me gustar?a aconsejar que conversen sobre el tema con sus empresas editoriales, que intenten educarlas en las nuevas formas de venta y promoci?n de las obras. Con suerte ellos, los otros, en vez de morder y ladrar, quiz?s nos tiendan la patita y muevan la cola.

Para ayudar a esa decisi?n, para subrayar este consejo, y tambi?n porque conf?o (con ingenuidad y con pasi?n) en que el mundo est? cambiando y en que hay que ayudar a que ese cambio se produzca, les dejo ahora el libro completo que ma?ana sacar? a la venta una multinacional, y que lleva mi nombre en la portada.

Pr?logo
? Espa?a, dec? alpiste
1. Las costumbres
? Cagar leyendo, un placer rioplatense
? El tipo aburrido de la mesa del fondo
? La pluma, el Chimbote y la palabra
? Guillotina tiene nombre de mujer
? Un asadito, por el amor de dios
? Buenos Aires
? Argentinos, a los besos
2. El deporte nacional
? Del dolor y de la fiesta
? En Europa no se consigue
? Nueva teor?a sobre los hor?scopos
? ?No digas nada, no quiero saber nada!
? Prohibido decir negro de mierda
? Recetas Argentinas de exportaci?n
3. La mentira
? Hay 35 mentiras en su correo
? Las teleoperadoras tambi?n lloran
? El nuevo argentino es una copia pirata
? ?Me ten?s inadmitido?
? El chistoso es una lacra social
? Peque?a teor?a de las especies
4. La nostalgia
? Pr?ximo destino, la memoria
? Borges, desde el tabl?n
? Yo es otro
? Mi sof?, mi casa, mi embajada
? Las fiestas del hemisferio norte
5. La sociedad
? Yo soy un ni?o barato
? Negro que muerde blanco no es noticia
? Breve paseo por la autocensura
? El humor es un perro mutante
? A m? me dec?an El Gordo Boludo
? ?Mi ?ltima voluntad? Que te calles
? Disculpe, ?me dice d?nde hay un kiosco?
6. La humanidad
? La verdadera edad de los pa?ses
? Al planisferio le sobran cosas
? Ya no sabemos qu? inventar
? Elogio a la punta de la lengua
? Acordate de olvidarte
? Los qui?nes y los porqu?
Ep?logo
? Hace seis a?os tambi?n era domingo

Orsai - Jueves 06 de Septiembre, 2007
http://orsai.es/2007/09/articulo_numero_ocho_inciso_uno.php
Publicado por Silsh @ 13:27  | Art?culos
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Comentarios
escribo desde el sur, donde cada autor realiza la empresa de la publicacion a cuenta de su propio bolsillo. y la publicacion se realiza en simples imprentas. luego viene el esfuerzo de salir a venderlo mano a mano. hoy los autores producimos, editamos, publicamos y distribuimos nuestros propios libros. demasiado agotador. internet permite cumplir con el objetivo de cualquier obra: salir al mundo. dejarla andar. y recibir una devolucion, comentario, critica, recomendacion. Me alegra que esto se ponga en practica: obras completas en internet. Un abrazo desde santa cruz a todos los escritores .
Publicado por ParticipanteAnonimo
Viernes, 07 de septiembre de 2007 | 22:06