Mi?rcoles, 02 de enero de 2008
"La poes?a, al alcance de los ni?os"
por Gabriel Garc?a M?rquez

Un maestro de literatura le advirti? el a?o pasado a la hija menor de un gran amigo m?o que su examen final versar?a sobre Cien a?os de soledad. La chica se asust?, con toda la raz?n, no s?lo porque no hab?a le?do el libro, sino porque estaba pendiente de otras materias m?s graves. Por fortuna, su padre tiene una formaci?n literaria muy seria y un instinto po?tico como pocos, y la someti? a una preparaci?n tan intensa que, sin duda, lleg? al examen mejor armada que su maestro. Sin embargo, ?ste le hizo una pregunta imprevista: ?qu? significa la letra al rev?s en el t?tulo de Cien a?os de soledad? Se refer?a a la edici?n de Buenos Aires, cuya portada fue hecha por el pintor Vicente Rojo con una letra invertida, porque as? se lo indic? su absoluta y soberana inspiraci?n. La chica, por supuesto, no supo qu? contestar. Vicente Rojo me dijo cuando se lo cont? que tampoco ?l lo hubiera sabido. Ese mismo a?o, mi hijo Gonzalo tuvo que contestar un cuestionario de literatura elaborado en Londres para un examen de admisi?n. Una de las preguntas pretend?a establecer cu?l era el s?mbolo del gallo en El coronel no tiene quien le escriba. Gonzalo, que conoce muy bien el estilo de su casa, no pudo resistir la tentaci?n de tomarle el pelo a aquel sabio remoto, y contest?: ?Es el gallo de los huevos de oro?. M?s tarde supimos que quien obtuvo la mejor nota fue el alumno que contest?, como se lo hab?a ense?ado el maestro, que el gallo del coronel era el s?mbolo de la fuerza popular reprimida. Cuando lo supe me alegr? una vez m?s de mi buena estrella pol?tica, pues el final que yo hab?a pensado para ese libro, y que cambi? a ?ltima hora, era que el coronel le torciera el pescuezo al gallo e hiciera con ?l una sopa de protesta.
Desde hace a?os colecciono estas perlas con que los malos maestros de literatura pervierten a los ni?os. Conozco uno de muy buena fe para quien la abuela desalmada, gorda y voraz, que explota a la c?ndida Er?ndira para cobrarse una deuda es el s?mbolo del capitalismo insaciable. Un maestro cat?lico ense?aba que la subida al cielo de Remedios la Bella era una transposici?n po?tica de la ascensi?n en cuerpo y alma de la virgen Mar?a. Otro dict? una clase completa sobre Herbert, un personaje de alg?n cuento m?o que le resuelve problemas a todo el mundo y reparte dinero a manos llenas. ?Es una hermosa met?fora de Dios?, dijo el maestro. Dos cr?ticos de Barcelona me sorprendieron con el descubrimiento de que El oto?o del patriarca ten?a la misma estructura del tercer concierto de piano de Bela Bartok. Esto me caus? una gran alegr?a por la admiraci?n que le tengo a Bela Bartok, y en especial a ese concierto, pero todav?a no he podido entender las analog?as de aquellos dos, cr?ticos. Un profesor de literatura de la Escuela de Letras de La Habana destinaba muchas horas al an?lisis de Cien a?os de soledad y llegaba a la conclusi?n -halagadora y deprimente al mismo tiempo- de que no ofrec?a ninguna soluci?n. Lo cual termin? de convencerme de que la man?a interpretativa termina por ser a la larga una nueva forma de ficci?n que a veces encalla en el disparate.
Debo ser un lector muy ingenuo, porque nunca he pensado que los novelistas quieran decir m?s de lo que dicen. Cuando Franz Kafka dice que Gregorio Sarrisa despert? una ma?ana convertido en un gigantesco insecto, no me parece que eso sea el s?mbolo de nada, y lo ?nico que me ha intrigado siempre es qu? clase de animal pudo haber sido. Creo que hubo en realidad un tiempo en que las alfombras volaban y hab?a genios prisioneros dentro de las botellas. Creo que la burra de Ballam habl? -como lo dice la Biblia- y lo ?nico lamentable es que no se hubiera grabado su voz, y creo que Josu? derrib? las murallas de Jeric? con el poder de sus trompetas, y lo ?nico lamentable es que nadie hubiera transcrito su m?sica de demolici?n. Creo, en fin, que el licenciado Vidriera -de Cervantes- era en realidad de vidrio, como ?l lo cre?a en su locura, y creo de veras en la jubilosa verdad de que Gargant?a se orinaba a torrentes sobre las catedrales de Par?s. M?s a?n: creo que otros prodigios similares siguen ocurriendo, y que si no los vemos es en gran parte porque nos lo impide el racionalismo oscurantista que nos inculcaron los malos profesores de literatura.
Tengo un gran respeto, y sobre todo un gran cari?o, por el oficio de maestro, y por eso me duele que ellos tambi?n sean v?ctimas de un sistema de ense?anza que los induce a decir tonter?as. Uno de mis seres inolvidables es la maestra que me ense?? a leer a los cinco a?os. Era una muchacha bella y sabia que no pretend?a saber m?s de lo que pod?a, y era adem?s tan joven que con el tiempo ha terminado por ser menor que yo. Fue ella quien nos le?a en clase los primeros poemas que me pudrieron el seso para siempre. Recuerdo con la misma gratitud al profesor de literatura del bachillerato, un hombre modesto y prudente que nos llevaba por el laberinto de los buenos libros sin interpretaciones rebuscadas. Este m?todo nos permit?a a sus alumnos una participaci?n m?s personal y libre en el prodigio de la poes?a. En s?ntesis, un curso de literatura no deber?a ser mucho m?s que una buena gu?a de lecturas. Cualquier otra pretensi?n no sirve para nada m?s que para asustar a los ni?os. Creo yo, aqu? en la trastienda.

(EL PA?S - Opini?n - 27-01-1981)
Publicado por Silsh @ 20:41  | Opini?n
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Se presenta el libro ?Poetas & Putas? Es un homenaje a las meretrices que se negaron a atender a los soldados represores de la Patagonia Rebelde y al escritor que desempolv? ese hecho del olvido, Osvaldo Bayer, quien ese mismo d?a cumple 81 a?os. La cita es el lunes 18 de Febrero a las 20:00 en Piedras 1067.
Publicado por ParticipanteAnonimo
Lunes, 11 de febrero de 2008 | 12:28